Pollo Pota Blava: qué es el pollo del Prat y por qué tiene IGP

Apat premio platillo pota blava

El pollo Pota Blava es el pollo de raza Prat, una raza autóctona del Baix Llobregat que se reconoce al instante por sus patas de color azul pizarra. Su carne está protegida en la Unión Europea desde 1996 con la Indicación Geográfica Protegida «Pollo y Capón del Prat» («Pollastre i Capó del Prat», en catalán), y es tan nuestro que a la gente del Prat se nos conoce como pota blava. En L’Àpat lo cocinamos en una croqueta que ganó el premio Platillo Pota Blava en la Fira Avícola del Prat de 2023.

¿Qué es exactamente el Pota Blava?

Es una raza, la raza Prat. Pota blava significa «pata azul» en catalán y es el rasgo que la delata: patas y dedos de color azul pizarra, más o menos intenso. El pliego de condiciones de la IGP describe estos pollos y capones con piel nacarada, pecho alargado y una carne fina y melosa, sin exceso de grasa. Las aves lucen una cresta roja con cinco o seis puntas y una cola de color verde oscuro uniforme.

La raza Prat también es famosa por sus huevos, rosados y de buen tamaño: para incubar, el pliego exige que pesen al menos 55 gramos.

En la mesa, el Pota Blava se nota. El Ajuntament del Prat lo describe como una carne de sabor intenso y persistente, con un ligero aroma a fruto seco, rica en proteína y baja en grasa. Es más firme que la de un pollo convencional y pide paciencia: el Parc Agrari del Baix Llobregat recomienda una cocción larga, de unas dos horas.

Una raza que salvaron los payeses del Prat

Durante la primera mitad del siglo XX, la raza Prat dominaba las explotaciones avícolas. Hacia 1956 llegaron las estirpes híbridas y la raza empezó a decaer. En 1975 llegó la sorpresa: en las casas de payés y las masías del término del Prat se seguía criando, sin mezclarla con otras razas. Fue la tenacidad de aquellas familias, que nunca dejaron de vender sus huevos, pollos y capones, lo que mantuvo viva la fama del Pota Blava.

El Ajuntament recuerda que fueron las mujeres quienes se encargaron durante siglos de criar las aves en los masos y las casas del delta. Y la raza viajó lejos: en 1910 los pollos de la «catalana del Prat» llegaron al Río de la Plata y gustaron tanto en Uruguay y Argentina que, en los años veinte, los avicultores de allí propusieron llamarla «catalana del Plata».

¿Qué garantiza la IGP Pollo y Capón del Prat?

La protección empezó con una orden del 14 de julio de 1987, que creó la Denominación Genérica de Calidad «Pollastre i Capó de la Raça Prat». En 1996 el nombre quedó inscrito como IGP en el registro europeo, con el Reglamento (CE) n.º 1107/96. Según el Ajuntament del Prat, fue la primera ave de todo el Estado en conseguir este sello.

Esto es lo que exige la IGP:

  • Solo raza Prat. Pollos y capones; los capones, únicamente por castración quirúrgica.
  • Granjas en la zona. Castelldefels, Cornellà de Llobregat, El Prat de Llobregat, Gavà, Sant Boi de Llobregat, Sant Climent de Llobregat, Sant Feliu de Llobregat, Viladecans y Santa Coloma de Cervelló.
  • Tiempo. Los pollos se sacrifican con un mínimo de 77 días de vida y los capones, con 182.
  • Alimentación. Al menos un 65 % de cereales y un 25 % de oleaginosas, sin grasas de origen animal (salvo derivados lácteos) ni antioxidantes, emulgentes, espesantes o gelificantes.
  • Frescura. El transporte de la granja al matadero no puede superar las dos horas y media, y la carne refrigerada se vende como máximo siete días después del sacrificio.
  • Etiqueta. Debe llevar la mención IGP y una numeración aprobada por el Consejo Regulador.

La Fira Avícola del Prat, la fiesta del Pota Blava

El Pota Blava tiene su propia fiesta, la gran cita del Prat entre finales de noviembre y principios de diciembre. El primer concurso de aves de corral de la ciudad se celebró en febrero de 1921 en la plaza de la Vila, organizado por la Mancomunitat de Catalunya. En 1941, durante la Fiesta Mayor, se hizo el que se llamó «primer» concurso de raza Prat, y desde 1975 la Fira Avícola de la Raça Prat se celebra cada año sin interrupción.

En 2023 cumplió 50 ediciones en la Granja de la Ricarda, su casa desde 2017, y aquella edición reunió a más de 70.000 personas. Allí se ven los mejores ejemplares de la raza, se compra producto del Parc Agrari y se prueba el Pota Blava cocinado por los restaurantes de la ciudad. L’Àpat participó en la Fira en 2023 y en 2024.

Nuestra croqueta de Pota Blava, premiada en la Fira de 2023

En L’Àpat el Pota Blava se convierte en croqueta: la croqueta de pollo rustido Pota Blava con piñones y chutney de ciruelas, la que ganó el premio Platillo Pota Blava en la Fira Avícola del Prat de 2023. El rustido saca todo el sabor de una carne que agradece el tiempo de cocción. La servimos a 2,90 € la unidad, junto al resto de nuestras croquetas caseras, entre ellas la de Carxofa Prat, el otro gran producto de nuestra huerta.

Por Navidad vuelve en otra versión. El menú de Navidad y San Esteban, los días 25 y 26 de diciembre por 54 € por persona, lleva croqueta de pollo Pota Blava con chutney de ciruela y flor de alcachofa Prat confitada con virutas de foie.

Ven a probar el Pota Blava al Prat

Estamos en el Carrer de Jaume Casanovas, 6, en El Prat de Llobregat. Abrimos para comidas todos los días de 13:00 a 16:00 y para cenas los viernes y sábados de 20:00 a 23:00. Empieza con la croqueta premiada y sigue con uno de nuestros doce arroces con arroz del Delta de l’Ebre; el resto de platos los tienes en la carta.

Reserva tu mesa aquí o llámanos al 673 34 61 62. Tienes todos nuestros datos en la página de contacto.

Fuentes